Éxito rotundo (Diario de Tholaya)

El descenso a las ruinas de Gnomeregan fue todo un éxito y no me avergüenzo de enorgullecermo por ello.
Retorné a la superficie por el mismo camino que había llevado en el descenso. En dos ocasiones tuve desagradables encuentros con los Troggs que pululan en los oscuros túneles, más puede desembarazarme de ellos gracias a mi ingenio y mis notas, en las cuales había ido anotando los posibles caminos alternativos para el ascenso en caso de encontrar problemas. Así pude alcanzar sin mayores dificultades los niveles superiores a través de un estrecho conducto de ventilación y llegar hasta el puesto avanzado de nuestro ejército.

 Después, me presenté ante mis maestros y les mostré la pieza que me habían enviado a buscar, así como el puñado de tornillos de la zona cero de la ciudad que había conseguido. Como era de esperar, quedaron muy impresionados y recibí muchas alabanzas, así como el título oficial para ejercer la ingeniería y mi nuevo apellido, cosas ambas que ahora podré lucir con orgullo delante de todos los demás miembros de nuestra sociedad. Y por supuesto, también podré dedicarme a mis abandonados estudios arcanos, bajo un nuevo enfoque, libre ya del estigma de la renuncia a la ingeniería que tuve en el pasado. Combinar magia y tecnología es una nueva puerta que se abre ante mí.

Ha sido un paso muy grande para esta pequeña gnoma, que de ahora en adelante se dedicará a la Tecnomancia bajo el nombre de Tholaya Tuercaprieta.